Es cada vez más habitual encontrar personas que tengan un consumo habitual de marihuana. Es un tema que cada vez es menos tabú en la sociedad, pero sigue habiendo poca claridad en gran parte porque a pesar de todo sigue siendo algo ilegal. O.H es una joven de 20 años, consumidora habitual, gran conocedora de esta realidad en la sociedad. Ella aborda este tema desde su propia experiencia
– ¿Usted se considera consumidora habitual de marihuana?
Generalmente fumo a diario por las noches a no ser que piense que me afectará a mi rendimiento del día siguiente. Soy muy ordenada para todo y entre esas cosas está cuando fumo.
– ¿De dónde viene su hábito de fumar?
Vengo de un pueblo donde siempre ha habido mucha droga. Empecé a fumar los 15 años y por ocio. Luego, mi relación ha sido por hábito, me ayuda a ser más creativa y a hacer introspección de mi misma. No me considero adicta a lo que es la hierba en si, sino a esa introspección diaria que me ayuda a conocerme a mi misma.
– ¿Le afecta negativamente el no fumar?
No fumar es como si no hubiese completado el día. También ha habido etapas en las que he fumado hachís que me ayudaba a dormir, al volver a fumar hierba he tenido problemas para conciliar el sueño.
El consumo habitual en la rutina y la adicción
– ¿Cuándo paso de ser ocio a ser un consumo habitual en soledad?
Cuando empecé a vivir sola. Era una forma de rematar los días. Pero cuando lo dejé con mi ex empecé a fumar mucho más, paso de ser algo que hacía para rematar los días a algo para sentirme mejor. Lo hacía de forma inconsciente, pero ahora desde la conciencia sé que era así.
-¿Ha sentido miedo a la adicción o a querer dejarlo y no poder?
No, creo que si quieres dejarlo eres tú la que decide si deja de fumar. Por otra parte, soy una persona muy estudiosa y muy trabajadora, y me preocupa mi futuro, me da miedo que de aquí unos años el consumo pueda llegar a afectar a mi rendimiento.
– Usted ha consumido drogas que se podrían considerar más duras, ¿por qué?
No es un consumo habitual, ni mucho menos, pero en el caso del cristal tenía la curiosidad de la sensación. Descubrí que me gustaba mucha la conexión con la naturaleza, los vínculos y la sensación. Con otras más fuertes han sido situaciones muy puntuales, en momentos en los que esas drogas me iban a aportar algo, como una energía renovada para poder seguir bailando en un festival en vez de irme a dormir por ejemplo.
Visión respecto a la sociedad y su entorno
– ¿Cómo ve desde el prisma de una consumidora los tabús con la droga?
En el ambiente en el que me muevo yo suele ser algo bastante normalizado. A pesar de que no tenga muchos amigos que fumen, no es algo que se vea mal. Donde si he notado estos tabús es en el ámbito académico. Yo estudio diseño insustrial, una carrera que combina tecnologías y ciencia con creatividad, y en algunas situaciones hemos tenido la oportunidad de diseñar cosas de elección libre, por ejemplo cuando he propuesto diseños relacionados con los porros como grinders o papeles, que han sido temas descartados o mal vistos.
– ¿Cree que su personalidad está marcada por las drogas?
No creo que las drogas afecten en esto, creo que la educación de mis padres y mi infancia tienen mucho más peso. Pero al fin y al cabo yo consumo todos los días y esto se proyecta de una forma o de otra.
– ¿Afecta a su relación con ciertas personas o ciertos sectores de la sociedad?
Totalmente. Por poner un ejemplo: me gustaría que mi pareja consumiera de forma espontánea como hago yo, no abusivamente. Pero que me pudiese acompañar en eso y no mirarme diferente por ser consumidora.
– Sus padres conocen que usted consume. ¿Cómo se lo tomaron cuando se enteraron?
Son muy diferentes en este sentido. Mi padre viene de estar más acostumbrado a este ambiente y en este sentido es mucho más liviano. A él no lo tuve que decir nada. Notó las señales, verme los papeles o que vengan a mi casa y ver un calcetín en el extractor de humo. Sí que me dijo: “Solo tienes una vida, tú sabrás que haces con ella”. Mi madre, en cambio, me contó acerca de un pasado en el que tuvo personas conocidas que consumían. A partir de ahí yo construí mi camino en mi forma de contarlo. Creo que no les ha afectado tanto porque ven mi aplicación en la universidad, que hago deporte, que saco buenas notas y soy independiente. Es parte de mi vida, pero no me limita.